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El trámite explicado

Interconexión con CFE: qué es el trámite, quién lo hace y qué esperar en cada etapa

El contrato que conecta tu sistema solar a la red, el cambio a medidor bidireccional y los esquemas bajo los que se contabiliza la energía que entregas.

El concepto

Qué es la interconexión y por qué la necesitas

Casi todos los sistemas solares que se instalan en una ciudad conviven con la red de CFE: producen de día y se apoyan en la red de noche o cuando el consumo supera la generación. Esa convivencia no es automática ni informal. Requiere un acuerdo que la documente, y ese acuerdo es el contrato de interconexión.

Contrato de interconexión
Acuerdo entre el titular del servicio de CFE y la propia CFE que autoriza conectar un sistema de generación a la red pública. Deja constancia de qué se instaló, bajo qué esquema se contabilizará la energía intercambiada y a partir de cuándo el sistema puede operar interconectado. Es el paso que habilita el cambio a medidor bidireccional.

La diferencia de fondo está en el tipo de sistema. Un sistema interconectado está conectado a la red: usa la red como respaldo y le entrega sus excedentes. Un sistema aislado nunca toca la red, así que necesita baterías para funcionar de noche y no requiere contrato de interconexión, pero tampoco tiene a dónde mandar lo que le sobra. En zona urbana con servicio de CFE disponible, el interconectado es casi siempre la opción razonable; el aislado tiene sentido donde la red simplemente no llega.

Generación distribuida
Esquema bajo el que un usuario genera electricidad en el mismo sitio donde la consume y puede entregar sus excedentes a la red. Es el marco en el que caen los sistemas solares de casas, comercios y la mayoría de los negocios. Las reglas aplicables las publica la autoridad del sector, no el instalador.

Sin ese contrato pasan dos cosas, y ninguna te conviene. La primera es administrativa: un sistema que inyecta energía a la red sin autorización opera fuera del marco aplicable. La segunda es económica y más inmediata: tu medidor sigue siendo el convencional, que solo sabe contar en un sentido, así que la energía que entregas no se te reconoce. Estarías regalando producción.

Dónde encaja esto en el proyecto

La interconexión no es un trámite que se hace «al final, si sobra tiempo». Condiciona el diseño desde el principio, porque el sistema tiene que quedar documentado y ejecutado conforme a la normatividad eléctrica aplicable para poder presentarse. El recorrido completo de un proyecto está en nuestro proceso.

El equipo que cambia

El medidor bidireccional: qué hace y qué cambia en tu recibo

Medidor bidireccional
Medidor que lleva dos cuentas separadas dentro del mismo periodo: la energía que tomaste de la red (importada) y la que tu sistema entregó a la red (exportada). Sustituye al medidor convencional, que solo sabe contar en un sentido.

Un medidor convencional se diseñó para un mundo en el que la energía siempre viaja en la misma dirección: de la red hacia tu casa. Cuando instalas paneles aparece la dirección contraria, y ese medidor ya no describe lo que está pasando. De ahí la necesidad del cambio.

Lo instala CFE, como parte del trámite de interconexión. No es un equipo que compres por tu cuenta ni que tu instalador coloque por iniciativa propia. Los conceptos y cargos que pudieran aplicar por ese cambio los define CFE, y se confirman con ellos en el momento del trámite; lo que sí puedes exigirle a tu proveedor es que su cotización diga con claridad si la gestión está incluida o no.

En tu recibo, el cambio es visible. Deja de aparecer una sola cifra de consumo y empiezan a aparecer la energía recibida, la energía entregada y el saldo del periodo. Conviene tener clara una cosa desde antes: el recibo no llega a cero. Hay conceptos que se siguen aplicando por tener el servicio conectado, independientemente de cuánto generes.

El detalle de cómo leer esos renglones está en la guía cómo funciona un medidor bidireccional, y el recorrido completo del sol al recibo está en cómo funcionan los paneles solares.

No operes el sistema antes de tiempo

Mientras el medidor bidireccional no esté instalado, no conviene poner el sistema a inyectar a la red: un medidor convencional puede contabilizar mal ese flujo. Tu instalador debe decirte con precisión en qué momento el sistema queda habilitado para operar.

Cómo se te reconoce la energía

Los esquemas de contraprestación, en términos simples

Cuando entregas energía a la red, tiene que existir una regla que diga cómo se te reconoce. A esa regla se le llama esquema de contraprestación, y existen varias modalidades con lógicas distintas. Cuál aplica a tu contrato depende de tu tipo de servicio y de las condiciones vigentes al momento del trámite, así que eso se confirma con CFE y debe quedar por escrito en tu contrato. Lo que sí se puede explicar de antemano es en qué se diferencian conceptualmente.

Las tres lógicas de contraprestación, contrastadas de forma conceptual. La modalidad concreta aplicable a tu caso se confirma con CFE al tramitar.
 Qué se comparaQué pasa con el excedenteA quién suele encajarle
Medición neta (net metering)Energía en kWh contra energía en kWh dentro del periodo.Se compensa contra la energía que consumiste de la red; si sobra, queda un saldo a favor en energía.Consumo que se parece de un mes a otro y sistema dimensionado cerca del consumo anual, sin excedente enorme.
Facturación neta (net billing)Dinero contra dinero: lo que entregaste se valora y se aplica contra lo facturado.Se convierte en un valor económico, que no necesariamente es igual al precio al que compras la energía.Casos donde importa más el valor económico del intercambio que el balance en kWh.
Venta totalNada se autoconsume: toda la generación se entrega a la red.Se entrega íntegra bajo las condiciones del esquema, y el consumo del inmueble se factura aparte.Proyectos concebidos para generar y entregar, no para abastecer el consumo del propio sitio.

La consecuencia práctica es que el esquema cambia qué tan bien te va con un mismo sistema, y que el dimensionamiento debería considerarlo. Un sistema deliberadamente sobredimensionado «para vender el excedente» puede tener mucho o poco sentido según la modalidad, y esa es una conversación que hay que tener antes de comprar equipo, no después.

Una promesa que debe encender focos

Si alguien te asegura un resultado tarifario o fiscal específico sin haber revisado tu recibo, tu tarifa y tu tipo de servicio, se está adelantando. Las condiciones aplicables las fija la autoridad y CFE, no el vendedor. Cómo poner dos propuestas sobre la misma base está en de qué depende el costo.

El recorrido

El trámite paso a paso: quién hace qué

Ninguna de estas etapas tiene un plazo fijo que podamos anticiparte con honestidad: los tiempos varían según el caso, la zona y qué tan completo llegue el expediente. Lo que sí es estable es el orden y el reparto de responsabilidades.

  1. Análisis del consumo y del servicio. Lo hace el instalador, con tu recibo. De ahí salen los datos que después van a tener que coincidir en todo el expediente: titular, número de servicio, tarifa, tipo de suministro. Este paso es donde se detectan los problemas de titularidad, que son los que más retrasan después.
  2. Diseño del sistema conforme a la normatividad aplicable. Lo hace el instalador. Capacidad, arreglo, inversor, protecciones, puesta a tierra y memoria técnica. Un diseño que no cumple no se puede presentar, y corregirlo con los módulos ya montados sale caro.
  3. Propuesta y acuerdo del alcance. Lo hacen ambos. Aquí debe quedar por escrito quién gestiona el trámite, qué documentación se requiere de tu parte y qué pasa si algo cambia en el camino.
  4. Integración del expediente y solicitud. La presenta el titular del servicio, normalmente con el instalador armando el paquete. Es tu nombre el que va en la solicitud, aunque no seas tú quien llene los formatos.
  5. Instalación del sistema. La hace el instalador. Montaje, cableado, inversor, protecciones y pruebas. El sistema queda armado, pero todavía no operando interconectado.
  6. Verificación de la instalación eléctrica. La realiza una unidad de inspección o verificación, cuando corresponde al caso. Es un tercero que revisa que la instalación cumpla con lo aplicable. Si aplica a tu proyecto y quién lo cubre se define desde la propuesta, no a la mitad de la obra.
  7. Revisión y firma del contrato de interconexión. Lo firma el titular; CFE resuelve. Léelo antes de firmarlo, sobre todo el apartado que indica bajo qué esquema queda tu sistema.
  8. Cambio de medidor. Lo hace CFE. Es el momento en que tu servicio pasa a registrar en dos direcciones.
  9. Puesta en marcha y entrega. Lo hace el instalador, contigo presente. Arranque del sistema, verificación de que el monitoreo reporta correctamente y entrega de documentación: memoria técnica, garantías del equipo y copia del contrato. Lo que no te entreguen ese día, difícilmente te lo entregan después.

Los primeros recibos son parte del trámite

El proyecto no termina el día del arranque. Los primeros periodos de facturación son los que confirman que todo quedó bien: que aparezcan tanto la energía importada como la exportada y que lo que reporta el monitoreo del inversor sea congruente con el recibo. Si algo no cuadra, junta el recibo y la captura del monitoreo del mismo periodo antes de llamar.

Preparación

Qué documentos y requisitos suelen pedirse

Aquí hay que ser explícitos: la lista exacta de documentos y requisitos la confirma CFE para cada caso, y puede variar según el tipo de servicio, la capacidad del sistema y las condiciones vigentes. No vamos a reproducir aquí una lista cerrada ni nombres de formatos, porque eso envejece mal y crea expectativas equivocadas. Lo que sí podemos decirte es qué tipo de información entra en juego, para que la vayas teniendo a la mano.

  • Datos del servicio y de su titular. Todo lo que identifica tu contrato de suministro. Sale de tu recibo, y tiene que coincidir con la identificación de quien firma.
  • Identificación del titular. Documento oficial de la persona física o moral a cuyo nombre está el servicio.
  • Ubicación e identificación del inmueble. Dónde queda físicamente el sistema y bajo qué domicilio está el servicio.
  • Información técnica del sistema. Capacidad, cantidad y características de los módulos, características del inversor, esquema del arreglo y de las protecciones.
  • Documentación del equipo instalado. Fichas y respaldo documental de los módulos y del inversor, incluida la evidencia de cumplimiento que corresponda.
  • Memoria y planos de la instalación. El documento que describe cómo quedó armado el sistema. Sirve para el trámite y te sirve a ti durante los siguientes veinte años.
  • Verificación de la instalación eléctrica, cuando corresponda. El dictamen del tercero que revisa la obra.
  • Autorización para instalar, cuando no eres el propietario. Si rentas o el inmueble está a nombre de otra persona, ese consentimiento se vuelve parte del expediente.

Existe un umbral de capacidad que cambia el trámite

Por encima de cierto tamaño, un proyecto deja de tratarse como generación distribuida de pequeña escala y entra en un procedimiento distinto, con requisitos propios. Las casas y la gran mayoría de los negocios quedan holgadamente por debajo de ese umbral, así que en la práctica no es su conversación. Si tu proyecto es de gran escala, el umbral concreto y sus requisitos están publicados por la autoridad; lo comentamos en esta nota sobre el permiso de generación, con las fuentes oficiales.

Prevención

Los errores que más retrasan el trámite

Cuando un trámite se atora, casi nunca es por mala suerte. Estas cuatro causas explican la mayoría de los casos, y las cuatro se pueden evitar antes de presentar nada.

  • Un diseño que no cumple la normatividad aplicable. Protecciones mal seleccionadas, puesta a tierra deficiente, conductores mal dimensionados, montaje improvisado. Se detecta en la revisión o en la verificación, y para entonces ya hay equipo instalado que hay que rehacer. Es el error más caro de todos.
  • Datos del titular que no coinciden con el recibo. El servicio está a nombre de un familiar, de un dueño anterior o de una razón social que ya cambió; el nombre en la identificación no coincide letra por letra con el del contrato. El expediente se detiene ahí hasta que la titularidad quede resuelta, y regularizarla es un trámite aparte con sus propios tiempos. Revísalo el primer día, no el último.
  • Equipo sin la documentación necesaria. Módulos o inversores que llegaron sin el respaldo documental que se requiere para acreditarlos. Suele pasar con equipo comprado por precio, sin verificar antes qué papeles trae. Nadie lo nota hasta que hay que integrar el expediente.
  • Cambios al proyecto después de solicitar. Agregar módulos, cambiar el inversor, mover el arreglo a otra cubierta o modificar la capacidad después de presentada la solicitud obliga a actualizar lo declarado. Si vas a crecer, mejor decidirlo antes de iniciar, o dejar previsto desde el diseño que el crecimiento va a ocurrir.

Hay un quinto error que no retrasa el trámite pero cuesta igual: no leer el contrato antes de firmarlo. Es un documento corto que define bajo qué esquema opera tu sistema durante los próximos años. Vale los diez minutos.

Si estás en la etapa de comparar propuestas, revisa de qué depende el costo de un sistema y las guías. Si todavía no sabes de qué tamaño estamos hablando, empieza por la calculadora, y el panorama general del servicio está en paneles solares en Culiacán.

Verifícalo tú mismo

Fuentes oficiales

Deliberadamente no reproducimos aquí plazos, cuotas, nombres de formatos ni listas cerradas de requisitos. Esas condiciones las fijan la autoridad y CFE, se actualizan, y citarlas en un sitio de terceros es la forma más rápida de que envejezcan mal. Estas son las fuentes primarias donde se consulta el estado vigente. No des por vigente lo que leas en un sitio de terceros, incluido este.

Y una fuente más, la más importante para tu caso concreto: tu propio contrato de interconexión. Es el documento que dice bajo qué esquema opera tu sistema. Consérvalo junto con la memoria técnica y la documentación del equipo. Si tienes dudas sobre lo que aplica a tu servicio, escríbenos desde contacto y lo revisamos con tu recibo en la mano.

Dudas comunes

Las dudas que más se repiten sobre el trámite

¿Puedo instalar paneles sin avisarle a CFE?

Un sistema aislado, que nunca toca la red, es otra historia. Pero si tu sistema va a estar conectado a la red pública —que es el caso de casi cualquier instalación urbana— necesitas el contrato de interconexión. Sin él, un sistema que inyecta energía a la red está operando fuera del marco aplicable, y además tu medidor convencional no está preparado para contabilizar bien ese flujo.

El punto no es solo administrativo: es que sin medidor bidireccional la energía que entregues no se te va a reconocer.

¿Quién hace el trámite, yo o el instalador?

La solicitud se presenta a nombre del titular del servicio, o sea a tu nombre. En la práctica el instalador es quien arma el expediente técnico y da seguimiento, porque es quien tiene los datos del equipo y el diseño. Tú aportas la documentación de titularidad y las firmas que se requieran.

Antes de firmar cualquier cotización, pide que diga por escrito quién gestiona el trámite y qué se espera de ti.

¿Cuánto tarda?

Varía, y cualquiera que te dé un número exacto sin conocer tu caso te lo está inventando. El tiempo depende de qué tan completo y correcto llegue el expediente, del tipo y capacidad de tu servicio, de la carga de trabajo de la zona y de si hay algo que corregir en la instalación o en los datos del titular. Los expedientes limpios avanzan; los que llegan con datos que no coinciden, se detienen.

El plazo aplicable a tu caso se confirma con CFE. Lo que sí puedes controlar es la calidad del expediente.

¿Me cobran por el medidor?

No podemos afirmarte un monto ni asegurarte que sea gratuito: los conceptos y cargos aplicables los define CFE y pueden variar según el tipo de servicio y las condiciones vigentes. Eso se confirma directamente con CFE al momento del trámite. Lo que sí debes exigir es que tu cotización declare expresamente si el trámite y el cambio de medidor están incluidos en el precio o quedan fuera.

¿Qué pasa con la energía que me sobra?

Sale hacia la red y el medidor bidireccional la registra como energía exportada. Cómo se te reconoce depende del esquema de contraprestación bajo el que quede tu contrato: puede compensarse contra la energía que consumiste, valorarse económicamente o venderse en su totalidad. Es el punto que más conviene tener claro por escrito antes de firmar.

Un sistema sin baterías no guarda ese excedente: lo que no consumes en el momento se va a la red.

¿Sirve si mi servicio es trifásico?

Sí. Los sistemas interconectados existen tanto para servicios monofásicos como bifásicos y trifásicos; lo que cambia es el diseño eléctrico, el tipo de inversor y el medidor que corresponde. Lo que no cambia es la lógica: el sistema se diseña para el servicio que ya tienes contratado, no al revés.

Los datos de tu servicio aparecen en el recibo y son de lo primero que se revisa al dimensionar.

¿Qué pasa si me mudo o vendo la propiedad?

El contrato de interconexión está ligado al servicio y a su titular. Si la propiedad cambia de dueño, el nuevo titular tiene que quedar como titular también del servicio y del esquema bajo el que opera el sistema. Es un trámite que se atiende con CFE y conviene resolverlo antes de cerrar la operación, no después.

Guarda el contrato, la memoria técnica y la documentación del equipo: son parte del valor del inmueble.

¿Puedo ampliar el sistema después?

Sí, pero no en silencio. Agregar capacidad modifica lo que quedó declarado en tu trámite, así que hay que revisar si corresponde actualizarlo antes de montar módulos nuevos. También hay que verificar que el inversor y la instalación existente admitan la ampliación.

¿La interconexión me sirve para tener luz durante un apagón?

No. Un sistema interconectado sin equipo de respaldo se desconecta automáticamente cuando la red se cae, aunque sea mediodía y haya sol. Se llama protección anti-isla y existe para proteger a quien está reparando la línea. Si lo que buscas es respaldo, eso se resuelve con otro tipo de equipo y se plantea desde la primera conversación.

¿Tienes dudas sobre el trámite de tu caso?

Comparte tu recibo de CFE y te decimos qué implica la interconexión para tu servicio en concreto, qué documentación se requiere de tu parte y en qué momento del proyecto se solicita. Si todavía estás explorando, la calculadora te da una primera idea del tamaño de sistema del que estaríamos hablando.