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Proceso

Cómo trabajamos un proyecto solar, etapa por etapa

Seis etapas, en orden, con lo que realmente ocurre en cada una y de qué depende su duración.

Las seis etapas

Del recibo al sistema en operación

Cada etapa depende de la anterior. Saltarse la primera es la causa más común de un sistema mal dimensionado.

  1. 01. Revisamos tu consumo.

    Todo empieza con tus recibos de CFE, no con un catálogo de paneles. Necesitamos varios periodos —idealmente un año completo— porque el consumo cambia con la temporada: en Culiacán el verano manda, y un sistema dimensionado con un recibo de invierno se queda corto.

    De cada recibo leemos los kilowatt-hora del periodo, la tarifa aplicable, el historial que viene impreso y si hay riesgo de caer en tarifa DAC. Con eso construimos un perfil anual y un consumo objetivo, que es lo que el sistema debe cubrir.

    Si quieres adelantar un orden de magnitud por tu cuenta, la calculadora hace este primer paso de forma preliminar y muestra todos sus supuestos.
  2. 02. Evaluamos el espacio disponible.

    Un consumo se traduce a kilowatt pico, y esos kilowatt pico ocupan superficie. Revisamos cuánta área útil hay, de qué tipo es el techo —losa plana, inclinado, lámina o estacionamiento— y en qué estado está, porque la estructura de montaje se ancla ahí.

    También medimos lo que no se ve en una foto: orientación respecto al sur, inclinación, obstáculos que proyectan sombra a distintas horas del día y a lo largo del año, distancia hasta el tablero eléctrico y capacidad de ese tablero. Un árbol o un tinaco mal ubicados pueden cambiar por completo el diseño.

    La sombra no se estima de memoria: se evalúa por trayectoria solar. Dos techos idénticos con sombras distintas necesitan sistemas distintos.
  3. 03. Diseñamos una propuesta.

    Con el consumo objetivo y el espacio real definimos la potencia del sistema, la cantidad y la distribución de los paneles, la configuración eléctrica, el tipo de inversor y la estructura de montaje. Si hay sombra parcial, ahí se decide si conviene microinversores u optimizadores.

    La propuesta incluye la producción anual estimada, los supuestos con los que se calculó, el alcance de la obra, el trámite de interconexión y lo que queda fuera. Un documento que puedas comparar contra otro y entender sin llamarnos.

    Preferimos decir «este sistema cubre aproximadamente tanto de tu consumo anual, con estos supuestos» que prometer un porcentaje exacto de ahorro. La diferencia es honestidad técnica.
  4. 04. Instalamos y configuramos el sistema.

    La instalación cubre el montaje de la estructura y de los paneles, el cableado de corriente directa, el inversor, las protecciones eléctricas, la conexión al tablero y el aterrizaje del sistema. Cada etapa se documenta.

    Después viene la configuración: parámetros del inversor, verificación de voltajes y corrientes por cadena, pruebas de las protecciones y alta del monitoreo. En paralelo se integra el expediente para el contrato de interconexión con CFE y el cambio a medidor bidireccional.

    El alta del contrato de interconexión y el cambio a medidor bidireccional dependen de los tiempos de CFE, que no controlamos y que corren en paralelo a la obra.
  5. 05. Acompañamos la puesta en marcha.

    Una vez que CFE instala el medidor bidireccional, el sistema entra en operación normal. Comparamos la producción real contra la estimada, revisamos que el inversor no reporte alertas y verificamos que el primer recibo se lea como debe leerse.

    También te enseñamos a interpretar tu propio recibo y tu plataforma de monitoreo: qué significa la energía entregada, la recibida y el saldo, y qué es normal ver en un mes de poca luz. Un cliente que entiende sus números no necesita llamarnos para saber si su sistema está bien.

  6. 06. Damos seguimiento.

    Un sistema fotovoltaico no se abandona el día que se enciende. Con el tiempo se acumula polvo, aparecen sombras nuevas, cambian los hábitos de consumo y los equipos envejecen de forma previsible.

    El seguimiento consiste en revisar la producción contra lo esperado, atender alertas del inversor, programar limpieza y revisión eléctrica, y avisarte si detectamos una caída que no se explica por la temporada. Si tu consumo crece, evaluamos si conviene ampliar.

    Qué incluye una revisión y con qué frecuencia tiene sentido en el clima de Culiacán está en mantenimiento de paneles solares.

Sobre los tiempos

Los tiempos de cada etapa se confirman en la propuesta, porque dependen del tamaño del sistema, de la disponibilidad del inmueble, del acceso al techo, del alcance de la obra y de los tiempos de CFE para el contrato de interconexión y el cambio de medidor, que no controlamos. Publicar un plazo único para todos los proyectos sería inventarlo.

Qué necesitas tener a la mano

Cuatro cosas para que la primera conversación sirva

Con esto podemos avanzar de verdad desde el primer contacto, en lugar de intercambiar suposiciones.

Recibos de CFE de varios periodos

Idealmente los de un año completo. Si solo tienes uno, sirve el historial de consumo que viene impreso en el recibo. Necesitamos ver el verano, que es donde está el pico.

Acceso al techo o a la superficie disponible

Para medir área útil, revisar el estado de la losa o la lámina y evaluar la sombra a distintas horas. Sin ver el espacio, cualquier diseño es una suposición.

Datos del inmueble y del servicio

Dirección, tipo de propiedad, ubicación del tablero eléctrico y nombre del titular del servicio, porque el contrato de interconexión se tramita a nombre de quien aparece en el recibo.

Lo que esperas del sistema

No es lo mismo bajar un recibo alto, salir de tarifa DAC, prepararse para un crecimiento del consumo o tener respaldo durante un apagón. Cada objetivo lleva a un diseño distinto.

Empieza por entender tu consumo

Antes de pedirnos una propuesta puedes ver por tu cuenta el orden de magnitud del sistema que necesitarías, o entender primero cómo funciona todo esto.